Ayer analizaba -en el programa de radio- si sentir mayor placer -porque no es otra cosa- es cuestión de ser maricón, osea puto.
Muchos hombres -me incluyo- pensamos que el tener algo entre las nalgas, dentro, es de putos, de homosexuales... pero ayer me cuestionaban acerca de esto: ¿es de putos querer más placer? Creo que el experimentar sería válido, aunque sigo pensando -aunque quisiera no hacerlo- que dejar que algo entre en mi trasero me convierte en puñal.
Alguna vez escuché en un programa de esos que invitan a sexólogas que cuando encuentran tu Punto G, el orgasmo se siente "el doble"... creo que valdría la pena... pero por ahora prefiero quedarme con la duda.
martes, 10 de febrero de 2009
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